Ivette Morales: el “aula virtual” como otro espacio de encuentro y aprendizaje

¡A cualquier hora y desde cualquier lugar! De este modo pudiera resumirse la principal posibilidad que nos brinda Webex, una herramienta para reuniones o encuentros en línea. Aprovechar este servicio, requiere de una computadora o laptop, con audio, cámara web y conexión a internet. A ello habría que sumarle algo no menos importante y que sobrepasa la dimensión tecnológica: un conjunto de habilidades por parte del organizador que le permitan administrar varios recursos que coinciden en una misma pantalla.

Precisamente, ese se convirtió en el reto principal para Ivette Morales Silva, profesora del Departamento de Economía, Administración y Mercadología del ITESO, cuando decidió explorar esta herramienta en busca de nuevas maneras de coincidir y dialogar con sus estudiantes en línea. Y si bien al inicio no se acostumbraba a la convergencia de audio, video, chat y de un escritorio compartido, la propia práctica le ha permitido ganar seguridad y destreza.

Después de más de 25 años de experiencia como docente, Ivette descubre en la red nuevas posibilidades para enriquecer su práctica educativa e incidir en el aprendizaje de sus estudiantes. “Asistir a las sesiones en línea es opcional para mis alumnos, quienes emplean este recurso cuando quieren aclarar sus dudas o recibir mi retroalimentación. Para eso debo estar lista”, explica la profesora Ivette e insiste en la importancia de prepararse y prevenir posibles problemas antes de cada sesión, cuestión que le toma varios minutos. Sin embargo, “lo más importante es animarse a conocer esta herramienta y practicar con ella”, nos dice y nos comparte más acerca de su experiencia y algunas recomendaciones, a través del siguiente video.

Realización: Alexis Boentes Arias

Quienes se animen a utilizarla, ITESO cuenta con licencia para el uso de la comunidad universitaria. Para reservar o solicitar información y asesoría pueden dirigirse con nosotros.

Arturo Motta: la experiencia WhatsApp en la práctica educativa. Otro camino…

Resulta interesante cómo con el desarrollo de la telefonía celular, los aparatos que en un inicio fueron concebidos solamente para llamadas telefónicas, en estos momentos se empleen mucho más como dispositivos para enviar y recibir mensajes de texto, que para la conversación oral.

De este modo, aplicaciones como WhatsApp ganan cada vez más seguidores. El profesor Arturo Motta, del Departamento de Economía, Administración y Mercadología del ITESO, se declara uno de ellos, pues ha sabido aprovechar las potencialidades de la aplicación en su práctica educativa. Motta convirtió un problema –el hecho de que los alumnos se pasaban el tiempo de la clase enviando mensajes a través de WhatsApp– en una excelente oportunidad para favorecer la comunicación y, como horizonte, crear comunidades de aprendizaje. Conozcamos su experiencia.

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Las tecnologías son moldeables, y los aparatos llegan a ser lo que son gracias al uso o a la función que les conceden determinados grupos sociales, como ha sucedido con los teléfonos celulares. Pero, ¿cuáles son los usos académicos que los estudiantes de educación superior hacen de la tecnología digital? La interrogante se ha convertido en una preocupación no solo para los docentes, sino para investigadores como Eliana Gallardo, Luis Marqués y Mark Bullen, quienes a inicios de este año 2015 publicaron los resultados de una indagación* desarrollada en una universidad pública de Cataluña, España.

La principal manera de recolectar los datos consistió en entrevistas semiestructuradas, con preguntas que se centraron en tratar de identificar cuáles son las tecnologías digitales que los estudiantes utilizan para fines académicos, cómo, por qué y dónde las usan. Fueron 20 alumnos de una facultad en particular quienes participaron en el estudio. Según los resultados, casi todos los estudiantes indicaron que usan con alta frecuencia el ordenador (85%) y los teléfonos inteligentes (80%), mientras que las herramientas en red que reunieron la más alta frecuencia de uso fueron Facebook (25%) y Twitter (20%).

Para la mensajería instantánea, las principales opciones de los alumnos son Facebook y precisamente, WhatsApp. La mayoría de los estudiantes dicen utilizar las redes sociales como medio de comunicación y para la interacción social, pues las características de herramientas como las que acabamos de mencionar permiten la socialización a través de Internet de una manera inmediata y atractiva, al punto de convertirse en una práctica cada vez más recurrente entre los adolescentes y jóvenes.

Los estudiantes emplean WhatsApp para estar en contacto con sus compañeros en tiempo real, mediante una conversación privada de uno a uno o de uno a muchos. Según las respuestas de los entrevistados, el móvil facilita el trabajo interactivo y la colaboración simultánea mediante la creación de grupos.

Aunque los resultados de un estudio desarrollado en una universidad española no se pueden calcar en el panorama mexicano y específicamente del ITESO, pues el aprovechamiento de cualquier tecnología o dispositivo siempre dependerá del contexto y de las características del grupo, sí nos ofrecen pistas interesantes para conocer las principales tendencias en el uso de las herramientas digitales entre estudiantes universitarios. Además, nos alertan sobre las potencialidades de WhatsApp para nuestras prácticas educativas, principalmente por la posibilidad de fomentar la construcción de comunidades en línea, nacidas muchas veces de manera autónoma, es decir, por el interés de sus participantes, y con las cuales se amplía el aprendizaje y los debates más allá de los límites del aula.

En este sentido, también nos complace conocer y compartir con ustedes algunas experiencias que han tenido o tienen lugar en el ITESO, como hemos hecho en esta entrada, las cuales son resultado de la exploración y el deseo de los profesores por encontrar otros caminos para llegar hasta sus estudiantes en ese proceso de aprender y construir juntos.

Te invitamos a aportar a esta conversación, a propósito de tu práctica. ¿Has utilizado el WhatsApp para la interacción con los estudiantes? ¿Qué ventajas o desventajas le encuentras? ¿Qué dirías acerca de compartir datos personales, en este caso el número de celular, para cuestiones académicas? ¿Qué otras aplicaciones propias de la telefonía celular pueden ser adaptadas a los ambientes educativos?

En tu experiencia como aprendiz y estudiante, ¿qué te ha ayudado respecto del uso del uso de medios digitales para comunicarte y aprender? ¿Qué sugerirías?

Comparte con nosotros tu experiencia.

*Fuente: Gallardo, E., Marqués, L. y Bullen, M. (2015). El estudiante en la educación superior: Usos académicos y sociales de la tecnología digital. RUSC. Universities and Knowledge Society Journal, 12 (1). págs. 25-37. doi: http://dx.doi.org/10.7238/rusc.v12i1.2078

Egresar de la universidad: el desafío de continuar aprendiendo

Andrea Vega

Andrea Vega Flores egresada de Ciencias de la Comunicación, ITESO.

 

 

A unos días de egresar, con un sinfín de emociones encontradas, con la incertidumbre por lo que va a venir con la práctica profesional, me he puesto a reflexionar y sobre todo, a valorar los aprendizajes que me llevo de la universidad.

ITESO me ha dado la posibilidad de vivir experiencias muy gratificantes a nivel personal y profesional, algunas de ellas las compartiré con ustedes en esta entrada.

V+, Proyecto de Aplicación Profesional (PAP)

Cuando estaba en mi octavo semestre, en primavera de 2014, cursé el PAP V+ Encuentro de Industrias Creativas Mexicanas. Fue la primera edición de este encuentro, en el que se fusionaron las Jornadas de Diseño y Dsemboca, ambos proyectos de las carreras de Diseño y Ciencias de la Comunicación respectivamente.

Organizado por un comité de alumnos, V+ intencionó espacios de diálogo y aprendizaje entre jóvenes y profesionistas de la comunicación, el diseño, las artes visuales, gestores culturales y mercadólogos, con sede en ITESO. Se realizaron actividades como conferencias y talleres, impartidos por personalidades nacionales e internacionales.

La organización del evento se dividió por áreas y yo formé parte del departamento de academia y protocolo. Una de mis principales tareas fue el contacto con los ponentes. Para la organización y el buen desarrollo de esta labor, hice muchas relaciones dentro y fuera de ITESO, mediante el uso de diferentes medios que me permitieron lograr este acercamiento con ponentes y agentes importantes para el desarrollo del encuentro.

Aprendí gracias a la relación que hice con compañeros de distintas carreras, como Diseño y Gestión Cultural, y el acompañamiento de los coordinadores de licenciatura, que de alguna manera llevaron a contactarme con gente talentosa y reconocida en al ámbito profesional.

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Comité organizador de V+ 2014. Tomada del blog de V+.

Las conexiones no sólo sucedieron en el momento de la planificación, también se dieron en un segundo momento, al recuperar la experiencia, mostrar resultados y evaluar el proyecto. Una muestra de las actividades del encuentro se publicó en la revista digital Amapola Cultura.

V+ me dio la posibilidad de aprender en todo momento. Cualquier plática o relación con otras personas contribuyó a la configuración de mi Ambiente Personal de Aprendizaje (APA), pues tuve contacto con gente experta en temas de comunicación organizacional, publicidad, artes visuales, cineastas, diseñadores, etc. Esto favoreció que mi imaginario acerca de la comunicación como profesión se ampliara y conociera ámbitos que no había explorado.

Desarrollé habilidades de comunicación oral y escrita para contactar a los posibles ponentes. Mejoré mi capacidad de búsqueda para encontrar información relevante sobre ellos, para invitarlos a ser parte de V+ y aportar a un tema específico.

Las redes sociales, además del correo, fueron las herramientas más frecuentes para la comunicación con mis compañeros, profesores e inclusive con los ponentes. Recuerdo que a una de las participantes la contactamos vía Twitter y nos sorprendió que su respuesta por este medio fuera inmediata. Otro ejemplo que viene a mi mente es cuando Gildo Medina, un ponente muy aclamado por los estudiantes de Diseño, aceptó venir al encuentro a través de un mensaje enviado por Facebook, además, por este medio nos hizo llegar sus peticiones y sugerencias para su exposición.

Según las necesidades del proyecto, fuimos encontrando canales de comunicación en la universidad para solicitar espacios como auditorios o salones o bien recibir el apoyo para la publicidad o la aprobación de contenidos. Estos vínculos me han ayudado para las actividades de mi segundo PAP, por ejemplo, supe a quién dirigirme con el propósito de reservar un espacio para una exposición de trabajo final.

También me llevo aprendizajes en cuanto a herramientas web. Obtuve conocimientos de programas de diseño como Ilustrador y Photoshop, o medios digitales que desconocía, como Hootsuite.

Todo lo que aprendí al llevar a cabo V+ me ayudó a ver el mundo de la comunicación desde una perspectiva mucho más amplia y real, exploré áreas de mi profesión que desconocía y probé algo de lo que se vive en el mundo profesional. Estas experiencias enriquecieron mi contexto de aprendizaje, que reúne conocimientos y habilidades para aplicar y compartir. Podría afirmar que V+ es uno de los momentos clave para la definición de mi Ambiente Personal de Aprendizaje (APA).

La huella de la universidad y el APA

Poco a poco he ido asimilando los aprendizajes que he adquirido a lo largo de estos cuatro años de estudio. La verdad es que no imaginé tener un ambiente construido de esta manera, el que por supuesto, estoy segura, se irá enriqueciendo con el paso del tiempo.

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Fuente de los 50 años, campus ITESO.

La universidad ha aportado mucho a mi APA. En distintas clases nos orillaron y en algunas nos obligaron a usar herramientas y recursos de la web que he apropiado a mi ejercicio profesional, y que me ayudan a seguir aprendiendo, a reconocer el contexto y sus condiciones. Es decir, encontré una invitación a seguir participando activamente y a producir contenidos para difundir en diversas herramientas que ofrece Internet. También creo que las relaciones que hice y que se logran dentro de ITESO invitan a seguir en continúo aprendizaje, a transformar la propia perspectiva.

A estas alturas no imagino mi práctica profesional sin todos los días leer periódicos electrónicos para saber qué es lo que está sucediendo o consultando Twitter para ver lo que se está discutiendo, tal como lo hacía en V+. Desde que entré a la carrera me di cuenta de que este tipo de prácticas eran esenciales para los comunicólogos, mas no descarto las relaciones cara a cara que siempre aportan.

Mi experiencia en la Unidad Asesoría en Red (UAR)

Antes de concluir quisiera mencionar que formar parte de la UAR del Centro de Aprendizaje en Red como becaria, me ha ayudado a ampliar mi red de relaciones, a complementar mi conocimiento en diferentes recursos, y me ha invitado a seguir explorando, a seguir aprendiendo.

Dentro de UAR conocí recursos como Prezi, herramienta que utilizo muy frecuentemente para mis exposiciones; Pocket, que uso para guardar las ligas de los artículos que quiero leer; Drive, para compartir trabajos desde documentos hasta presentaciones que puedo trabajarlas en equipo, entre muchos recursos más. Al respecto, quiero mencionar que colaboré en la revisión y actualización del sitio “Mediateca”, que reúne herramientas en red para varios procesos o prácticas.

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Oficina Unidad de Asesoría en Red, edificio “C” 106 – 107, ITESO.

Finalmente

Una de mis mayores preocupaciones después de conocer tantos medios y herramientas, de constatar la abundancia de información en la red, así como de un sinfín de prácticas, es la interpretación de los múltiples resultados y significados. Incluso, a veces pienso que mi exploración por la red jamás terminará. Pero también veo ante esto, la posibilidad de que siempre existe alguna manera de seguir aprendiendo.

Realización: Andrea Vega Flores