Ivette Morales: el “aula virtual” como otro espacio de encuentro y aprendizaje

¡A cualquier hora y desde cualquier lugar! De este modo pudiera resumirse la principal posibilidad que nos brinda Webex, una herramienta para reuniones o encuentros en línea. Aprovechar este servicio, requiere de una computadora o laptop, con audio, cámara web y conexión a internet. A ello habría que sumarle algo no menos importante y que sobrepasa la dimensión tecnológica: un conjunto de habilidades por parte del organizador que le permitan administrar varios recursos que coinciden en una misma pantalla.

Precisamente, ese se convirtió en el reto principal para Ivette Morales Silva, profesora del Departamento de Economía, Administración y Mercadología del ITESO, cuando decidió explorar esta herramienta en busca de nuevas maneras de coincidir y dialogar con sus estudiantes en línea. Y si bien al inicio no se acostumbraba a la convergencia de audio, video, chat y de un escritorio compartido, la propia práctica le ha permitido ganar seguridad y destreza.

Después de más de 25 años de experiencia como docente, Ivette descubre en la red nuevas posibilidades para enriquecer su práctica educativa e incidir en el aprendizaje de sus estudiantes. “Asistir a las sesiones en línea es opcional para mis alumnos, quienes emplean este recurso cuando quieren aclarar sus dudas o recibir mi retroalimentación. Para eso debo estar lista”, explica la profesora Ivette e insiste en la importancia de prepararse y prevenir posibles problemas antes de cada sesión, cuestión que le toma varios minutos. Sin embargo, “lo más importante es animarse a conocer esta herramienta y practicar con ella”, nos dice y nos comparte más acerca de su experiencia y algunas recomendaciones, a través del siguiente video.

Realización: Alexis Boentes Arias

Quienes se animen a utilizarla, ITESO cuenta con licencia para el uso de la comunidad universitaria. Para reservar o solicitar información y asesoría pueden dirigirse con nosotros.

Hasta pronto Lorelí…

“…cualquier cosa es un camino entre cantidades de caminos.
Por eso debes tener siempre presente que un camino es sólo un camino; si sientes que no deberías seguirlo, no debes seguir en él bajo ninguna circunstancia.
Pero tu decisión de seguir en el camino o de dejarlo debe estar libre
de miedo
y de ambición. Luego hazte a ti mismo, y a ti solo una pregunta.
Es sólo una pregunta que solo se hace un hombre muy viejo.
Te diré cuál es: ¿tiene corazón este camino?”

Esta vez nos apropiamos de palabras escritas por el antropólogo Carlos Castaneda, en su libro Las enseñanzas de Don Juan, para decir hasta luego a una de nuestras cómplices en estas andanzas, aprendizajes, experimentaciones, encuentros y desencuentros en red.

Lorelí decidió apostar por un nuevo camino, un sendero que no sólo la conduce a la Universidad de Granada, en España, sino al conocimiento y la investigación, para entonces intentar responder muchas preguntas relacionadas con la comunicación digital y sus posibilidades de socialización y aprendizaje.

De este modo se cierra un ciclo que comenzó cuando Lorelí aún cursaba sus estudios de licenciatura en Ciencias de la Educación, y se acercó como becaria a la sede del entonces Proyecto de Educación y Tecnologías, ahora Centro de Aprendizaje en Red. Desde entonces y a lo largo de casi nueve años, aumentó su interés y pasión por explorar, acompañar, poner a prueba los recursos en línea y aportarle en este sentido al ámbito educativo del ITESO.

Sobre todo ello, conversó para nuestro blog. Justo en su último día en ITESO, a pocas horas de partir, decidió recorrer con nuestra cámara los sitios más significativos para ella de su universidad, mientras rememoró aquellos primeros años y le agradeció a profesores, compañeros, colegas y amigos la oportunidad de descubrir nuevos horizontes.


No se equivocó Don Juan, el chamán de Sonora protagonista del libro de Castaneda: un camino sin corazón, es un camino perdido. Pero sabemos que el empeño, la paz, la alegría, el amor, el entusiasmo y el anhelo de crecer serán la guía de cada uno de tus pasos y sólo por eso, aunque te extrañemos, te permitimos partir. Eso sí: te queremos de regreso, por ese mismo sendero, a la vuelta de unos pocos años.

Tus compañeros de la Unidad Asesoría en Red

Arturo Motta: la experiencia WhatsApp en la práctica educativa. Otro camino…

Resulta interesante cómo con el desarrollo de la telefonía celular, los aparatos que en un inicio fueron concebidos solamente para llamadas telefónicas, en estos momentos se empleen mucho más como dispositivos para enviar y recibir mensajes de texto, que para la conversación oral.

De este modo, aplicaciones como WhatsApp ganan cada vez más seguidores. El profesor Arturo Motta, del Departamento de Economía, Administración y Mercadología del ITESO, se declara uno de ellos, pues ha sabido aprovechar las potencialidades de la aplicación en su práctica educativa. Motta convirtió un problema –el hecho de que los alumnos se pasaban el tiempo de la clase enviando mensajes a través de WhatsApp– en una excelente oportunidad para favorecer la comunicación y, como horizonte, crear comunidades de aprendizaje. Conozcamos su experiencia.

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Las tecnologías son moldeables, y los aparatos llegan a ser lo que son gracias al uso o a la función que les conceden determinados grupos sociales, como ha sucedido con los teléfonos celulares. Pero, ¿cuáles son los usos académicos que los estudiantes de educación superior hacen de la tecnología digital? La interrogante se ha convertido en una preocupación no solo para los docentes, sino para investigadores como Eliana Gallardo, Luis Marqués y Mark Bullen, quienes a inicios de este año 2015 publicaron los resultados de una indagación* desarrollada en una universidad pública de Cataluña, España.

La principal manera de recolectar los datos consistió en entrevistas semiestructuradas, con preguntas que se centraron en tratar de identificar cuáles son las tecnologías digitales que los estudiantes utilizan para fines académicos, cómo, por qué y dónde las usan. Fueron 20 alumnos de una facultad en particular quienes participaron en el estudio. Según los resultados, casi todos los estudiantes indicaron que usan con alta frecuencia el ordenador (85%) y los teléfonos inteligentes (80%), mientras que las herramientas en red que reunieron la más alta frecuencia de uso fueron Facebook (25%) y Twitter (20%).

Para la mensajería instantánea, las principales opciones de los alumnos son Facebook y precisamente, WhatsApp. La mayoría de los estudiantes dicen utilizar las redes sociales como medio de comunicación y para la interacción social, pues las características de herramientas como las que acabamos de mencionar permiten la socialización a través de Internet de una manera inmediata y atractiva, al punto de convertirse en una práctica cada vez más recurrente entre los adolescentes y jóvenes.

Los estudiantes emplean WhatsApp para estar en contacto con sus compañeros en tiempo real, mediante una conversación privada de uno a uno o de uno a muchos. Según las respuestas de los entrevistados, el móvil facilita el trabajo interactivo y la colaboración simultánea mediante la creación de grupos.

Aunque los resultados de un estudio desarrollado en una universidad española no se pueden calcar en el panorama mexicano y específicamente del ITESO, pues el aprovechamiento de cualquier tecnología o dispositivo siempre dependerá del contexto y de las características del grupo, sí nos ofrecen pistas interesantes para conocer las principales tendencias en el uso de las herramientas digitales entre estudiantes universitarios. Además, nos alertan sobre las potencialidades de WhatsApp para nuestras prácticas educativas, principalmente por la posibilidad de fomentar la construcción de comunidades en línea, nacidas muchas veces de manera autónoma, es decir, por el interés de sus participantes, y con las cuales se amplía el aprendizaje y los debates más allá de los límites del aula.

En este sentido, también nos complace conocer y compartir con ustedes algunas experiencias que han tenido o tienen lugar en el ITESO, como hemos hecho en esta entrada, las cuales son resultado de la exploración y el deseo de los profesores por encontrar otros caminos para llegar hasta sus estudiantes en ese proceso de aprender y construir juntos.

Te invitamos a aportar a esta conversación, a propósito de tu práctica. ¿Has utilizado el WhatsApp para la interacción con los estudiantes? ¿Qué ventajas o desventajas le encuentras? ¿Qué dirías acerca de compartir datos personales, en este caso el número de celular, para cuestiones académicas? ¿Qué otras aplicaciones propias de la telefonía celular pueden ser adaptadas a los ambientes educativos?

En tu experiencia como aprendiz y estudiante, ¿qué te ha ayudado respecto del uso del uso de medios digitales para comunicarte y aprender? ¿Qué sugerirías?

Comparte con nosotros tu experiencia.

*Fuente: Gallardo, E., Marqués, L. y Bullen, M. (2015). El estudiante en la educación superior: Usos académicos y sociales de la tecnología digital. RUSC. Universities and Knowledge Society Journal, 12 (1). págs. 25-37. doi: http://dx.doi.org/10.7238/rusc.v12i1.2078

Un presente por cierre de ciclo

Hemos preparado un regalo especial para ustedes en el marco de este periodo navideño, de valoración del Otoño 2014 y la preparación del año que viene. Esperamos lo disfruten y los invitamos a compartir qué quisieran experimentar o explorar acerca del aprendizaje en red.

¡Felices fiestas decembrinas y muchas gracias por su entusiasmo, colaboración y la pasión por el aprendizaje!

 
*Te compartimos el enlace directo al breve sondeo con estudiantes a propósito de experiencias y sugerencias para el siguiente semestre: http://youtu.be/unIzpFLdsN4

Agradecemos a Andrea Vega y a Alexis Boentes por su iniciativa para la realización de este material, también a las y los estudiantes que colaboraron.

¡Esperamos sus comentarios!